Juan Carlos Santurión Martínez

JUAN CARLOS SANTURIÓN MARTÍNEZ (Uruguay, 1947)

(Según testimonio habría pertenecido a Héctor Ferrer)

Guitarra  014 - Colección “Hilario Pérez”
Instituto de Música - Facultad de Artes - UDELAR.
Selección, documentación y fotografías para la muestra
Guzmán Trinidad y Martín Monteiro / Archivo Zitarrosa.


El 24 de noviembre de 1913 nació en Aguas Corrientes, Canelones, Juan Carlos Santurión Martínez, figura fundamental para la historia de la guitarra y la luthería en el Uruguay. Músico, docente y constructor, su legado excede con creces la producción de instrumentos: a él se debe la creación (circa 1955) del curso de luthería —hoy violería— de la UTU, semillero de generaciones de artesanos como Manuel Ameijenda y Rodolfo Rodríguez Seijas, quienes continuaron su magisterio tras su jubilación.

En su adolescencia, Santurión se sintió atraído por la guitarra popular y, hacia 1930, ya instalado en Montevideo, asistía a conciertos de grandes maestros internacionales como Andrés Segovia. Formado con Manuel Gabín Andrade, Abelardo Rodríguez y Atilio Rapat, emprendió también una carrera como guitarrista, con recitales, audiciones y giras por Sudamérica en la década de 1940. Paralelamente, comenzó a internarse en el oficio de la construcción de guitarras junto al guitarrista y luthier Pedro Vittone y al artesano Guillermo Calabrese hijo.

En 1946 abrió su propio taller en la calle Mauá 4129, donde fabricó algunos instrumentos bajo la marca “SANTOR”; más tarde tendría otro taller en Duque de los Abruzos 636 (ambos talleres en el barrio Paso de las Duranas, próximo al Prado, en Montevideo). 

En 1950, viajó a España para profundizar en el estudio de la guitarra y de la luthería, formándose con dos referentes insoslayables: Emilio Pujol y el célebre Ignacio Fleta. Ese viaje consolidó su pasión y definió su rumbo definitivo.

La visión de Santurión encontró eco en destacados intelectuales y músicos de la época. El 13 de mayo de 1954, Lauro Ayestarán, entonces asesor musical del Ministerio de Instrucción Pública, recomendó al ministro Justino Zavala Muniz la creación de una Escuela Nacional de Violería bajo su dirección. Apenas unos días después, la iniciativa se materializó en la UTU, y en 1955 el decano Carlos Vaz Ferreira lo convocó a dictar un curso en la Facultad de Humanidades y Ciencias. Su autoridad como referente en el campo también fue reconocida en 1957, cuando el Consejo Departamental de Lavalleja lo designó consejero y asesor para la conservación del instrumental del Museo Eduardo Fabini, en Minas.

Su taller fue lugar de formación y de encuentro: allí trabajaron sus hijos y allí se gestaron instrumentos que hoy integran museos y colecciones privadas. En el Museo Histórico Casa de Rivera (Durazno) se conserva la primera guitarra de concierto que construyó, en 1952, para Julio Martínez Oyanguren. En Treinta y Tres se custodia otro ejemplar, perteneciente al guitarrista Emilio “el Negro” Pimienta. Especialmente singular es la guitarra “Santa Cándida II” (1957), elaborada con madera de la quilla de la barcaza homónima para su amigo, el payador Ramón López, instrumento inmortalizado en registros fotográficos y sonoros de Lauro Ayestarán.

Los guitarristas que recurrieron a su oficio son parte de la historia viva de la música uruguaya. Julio Cobelli, gran amigo suyo, tiene una guitarra Santurión (1969) que alcanzó proyección internacional al figurar en la revista francesa Orfeo Magazine Nº23, editada por el uruguayo Alberto Martínez (https://issuu.com/orfeomagazine/docs/orfeo_23_es)

Hombre de oficios múltiples —músico, docente, luthier, maestro de artesanos— dejó una huella indeleble. Su hijo, Juan Carlos Santurión Di Candia (1950-2023), continuó el camino en Uruguay y Brasil, manteniendo vivo un legado que vincula la madera, el sonido y la cultura popular.

Hoy, cada guitarra Santurión que suena en un escenario o en una grabación testimonia la obra de un artesano que supo conjugar tradición y modernidad, y que contribuyó de manera decisiva a la construcción de una identidad guitarrera uruguaya.







Los músicos Washington Carrasco y Víctor Pedemonte (quien también se dedicó a la luthería) le dedicaron incluso una canción, “Desde la madera”, en el LP del mismo nombre (SONDOR 44.031, de 1975). En la contratapa escribió Enrique Estrázulas:

“La guitarrería de Santurión, fue, de alguna manera, la raíz, la madera donde - más tarde - sonó en esta placa la canción latinoamericana.

Cada veinte leguas cambia el trillo de una milonga, cada vuelo en el mapa se transforma - de mil maneras - una vez que es la misma en la América Hispánica. 

Pedemonte y Carrasco creen, intentan demostrar que el universo empieza donde se inicia un acorde. Antes, a mi juicio, no existió nada.”


Canción: "Desde la madera":

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Contratapa del LP “Desde la madera”, con el poema de Estrázulas. En la foto: Washington Carrasco y Víctor Pedemonte, junto a Juan Carlos Santurión Martínez en su taller de guitarras.




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